• Terapia Craneosacral en el tratamiento de las migrañas

    Terapia Craneosacral en el tratamiento de las migrañas

    La migraña y las diferentes manifestaciones dolorosas que aquejan a la cabeza pueden ser debidas a diferentes causas y factores, por lo que conviene realizar un estudio personalizado de cada caso y evitar las generalizaciones. De hecho, hasta la fecha han sido descritos 165 tipos de dolor de cabeza que pueden clasificarse, a grandes rasgos, en tres grupos: la cefalea de rebote, la cefalea tensional y la migraña o jaqueca.

    La desinformación sobre las nuevas posibilidades terapéuticas explica que los pacientes vivan su enfermedad, a menudo, de forma desalentadora. El I Congreso internacional de cefaleas celebrado en Madrid en 2008 ya se hacía eco de esta situación: en las últimas encuestas realizadas a los pacientes se detecta que el 80% se siente abandonado por las instituciones sanitarias. Esto produce como consecuencia que un porcentaje mayor del 50% recurra a la automedicación, que el 75% no haya sido diagnosticado y que la población no dé importancia a las cefaleas y surja la resignación”.

    La situación descrita en el informe del congreso contribuye a que los dolores de cabeza se instauren en los pacientes de manera crónica sin recibir la atención adecuada. Además, el recurso a la automedicación puede conducir a la instalación de la citada cefalea de rebote, resultante del uso inadecuado de analgésicos.

    Causas frecuentes de cefaleas

    A día de hoy, sabemos que un número importante de cefaleas son de naturaleza autógena. Esto significa que tienen su origen en el propio cuerpo humano, a menudo en lesiones mecánicas de la columna vertebral, del cráneo o de las meninges del sistema craneosacral, que es la estructura que protege el encéfalo y la médula espinal. Incluso en algunos casos en que la ingesta de ciertos alimentos desencadenan una crisis migrañosa, se ha demostrado una disfunción subyacente que puede ser tratada con éxito con la Terapia craneosacral.

    La evidencia clínica corrobora que la contractura de los tejidos blandos (1) de la región cervical y del cráneo es un rasgo asociado a la manifestación del dolor de cabeza. Esta hipertonía de la musculatura persiste, a menudo, en los periodos entre crisis de manera residual, de modo que cuando no es tratada de manera eficaz puede contribuir a la cronicidad de las cefaleas o ser el detonante de futuras recidivas.

    Las causas de este tono anormal de los tejidos son diversas. Entre las más comunes podemos citar la congestión que origina el aumento del líquido cefalorraquídeo intracraneal, una neuralgia occipital iniciada por el cambio de tono en la musculatura suboccipital, la tensión de la duramadre situada en el interior de la columna vertebral o la compresión e inmovilidad de las suturas articulares de los huesos del cráneo.

    En cualquier caso, el dato esperanzador para los pacientes es que la práctica clínica de  los últimos años ha demostrado que numerosas cefaleas tensionales y migrañas mejoran o desaparecen en el acto mediante la aplicación de suaves manipulaciones físicas aplicadas, sin efectos secundarios, por osteópatas expertos en Terapia craneosacral.

    Congestión del líquido intracraneal.

    La disfunción articular entre el  hueso occipital y la vértebra atlas puede originar una contractura zonal de los tejidos, que aumentará la resistencia al retorno del flujo venoso de salida desde el interior del cráneo a través de los agujeros yugulares.

    Los agujeros yugulares son, además, la vía de salida de los nervios craneales IX, X y XI y su compresión puede dar lugar a diversos trastornos relacionados con el ritmo cardiaco, la digestión, la función intestinal, la deglución o la alteración del tono de los músculos esternocleidomastoideo y trapecio. Esta realidad funcional explica que los pacientes experimenten a menudo síntomas de diversa naturaleza asociados a sus ataques de cefalea.

    Neuralgia occipital y cefalea occipitofrontal. La contractura de los tejidos blandos del triángulo suboccipital (2) comprime y estimula los tres primeros nervios cervicales. Esta irritación origina el aumento de la hipertonía y desencadena la manifestación autógena de neuralgia occipital o cefalea occipitofrontal.

    Tensión de la duramadre. La duramadre o membrana de tensión recíproca es la meninge más significativa, pues transmite las situaciones de tensión desde el cráneo hasta el complejo sacro-cóccix y viceversa. Esto es posible porque la duramadre se inserta en el agujero magno de la base del cráneo, y a nivel vertebral en los cuerpos de C2, C3 y S2 para salir por el hiato del sacro e insertarse en el coxis, del que constituye su periostio.

    Dado que esta membrana tapiza el interior de los huesos del cráneo para constituir su endostio, es lógico concluir que una tensión de la duramadre sostenida en el tiempo puede dar lugar a cefaleas.

    En este ámbito, un motivo habitual de dolor de cabeza es la flexión anterior del coxis originada por traumatismo sobre el trasero. Entonces, la tensión originada por el desplazamiento del hueso coccígeo es transmitida por la duramadre hasta su inserción en el agujero magno del cráneo para desencadenar, al cabo del tiempo, un síndrome de dolor de cabeza en el paciente. La resolución del problema solo se alcanzará cuando se corrija la posición del coxis.

    Dolor de las suturas craneales. Los anatomistas han demostrado que las suturas permiten limitados rangos de movimiento entre los huesos craneales y, mediante microscopios electrónicos, se ha demostrado que contienen estructuras vasculonerviosas.

    En ocasiones, la cefalea que experimenta el paciente está localizada en el trayecto de una de estas suturas, debido a que la disfunción en la relación de los límites óseos que articulan puede dar lugar a una actividad neurogénica anormal y provocar una deficiencia de irrigación vascular en la sutura, que se manifestará con dolores de cabeza a nivel local o con síntomas más generalizados.

    En este apartado, ocupa un lugar relevante la cefalea originada por la disfunción de la sutura escamosa, que une los huesos temporal y parietal. Entre las causas más frecuentes de su lesión se encuentra la contractura del músculo temporal como respuesta a una incorrecta oclusión dental, una disfunción de la articulación temporomandibular (ATM) o estados emocionales de estrés.

     La Terapia craneosacral

    La ciencia osteopática ha insistido desde su fundación por Andrew Taylor Still en la interrelación de las diversas estructuras del organismo para explicar la funcionalidad del cuerpo humano, su salud y la aparición de la enfermedad.

    La Osteopatía craneal desarrollada por William Gardner Sutherland y los recientes postulados de John Upledger, formulados en la Terapia craneosacral, han demostrado el significativo papel que tienen las meninges –sobre todo la duramadre-  que envuelven y protegen el encéfalo y la medula espinal en el óptimo funcionamiento del sistema nervioso como regente de la salud.

    A su vez, se ha puesto de manifiesto que el equilibrio de las meninges está en relación a las estructuras osteoarticulares del cráneo y de la columna vertebral, donde la duramadre tiene sus puntos de anclaje, de modo que cualquier  disfunción en el sistema craneosacral puede dar lugar a problemas de salud de naturaleza diversa.

    La clínica habitual con pacientes aporta resultados altamente satisfactorios en el tratamiento de numerosas cefaleas, con disminución de la frecuencia y la intensidad de la crisis. En la atención de jaquecas se obtienen respuestas sorprendentes de migrañas resistentes a la medicación, que han llegado a remitir a los pocos minutos de iniciarse la sesión en consulta.

    Durante las sesiones, el osteópata emplea sus manos con un tacto suave e indoloro para explorar y facilitar las capacidades de autocuración del paciente, guiado por los  principios de escucha, humildad, paciencia y respeto.

    Apuntes sobra la migraña

    Cuando esta cefalea se presenta puede durar de 4 a 72 horas, y lo hace asociada con diversos síntomas: fonofobia (intolerancia de los sonidos), fotofobia (intolerancia de la luz ambiental) y, a menudo, disfunciones digestivas.

    En nuestro país, 4 millones de personas padecen de migraña, de los que el 75% son mujeres. Se calcula que 1 millón de pacientes la sufren a diario y la mitad de ellas se ve incapacitada para realizar sus actividades cotidianas durante la manifestación de la jaqueca. La Organización Mundial de la Salud (OMS) sitúa la migraña en el número 20 dentro del ranking de las enfermedades más incapacitantes, y compara los síntomas de sus crisis con la incapacidad que experimenta un paciente con tetraplejia.

    Además del sufrimiento personal, el coste económico de la migraña es muy elevado, de modo que se ha estimado que en España se pierden por este motivo 20 millones de jornadas de trabajo cada año con un coste de 2.000 millones de euros.

    (1) Los tejidos blandos son todos los tejidos conjuntivos a excepción del óseo.

    (2) El triángulo suboccipital incluye el músculo recto posterior mayor de la cabeza, el músculo oblicuo inferior de la cabeza, el músculo oblicuo superior de la cabeza y el nervio occipital.

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    Terapia Craneosacral en el tratamiento de las migrañas
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    Terapia Craneosacral en el tratamiento de las migrañas
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    La clínica habitual con pacientes aporta resultados altamente satisfactorios en el tratamiento de numerosas cefaleas, con disminución de la frecuencia y la intensidad de la crisis.
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    Asociación Cordobesa de Quiromasaje
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Francisco Javier PALOMEQUE es facilitador craneosacral y autor del libro “Terapia Osteopática Craneosacral. Guía para la formación” (Nizam editorial).

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